viernes, 22 de abril de 2016

Cactus y espinas coronan mi frente


"Lei que asi es el desierto, y entre los recuerdos de mi infancia, he recobrado el vago indicio de aquella ventana desde la que se podía apreciar el cerro de la silla. Genial! Como pude haberlo olvidado...

Tras cerrar la puerta de mis antiguos recuerdos,supe después que la ventana siempre estuvo ahí, y probablemente permanezca físicamente aun abierta  a través del tiempo.

Parada, descansando sobre ella escuche siempre el canto de las sirenas, que hipnótico, me llevo siempre por vagos e intrincados subterfugios. Que ingenua fui! Debo admitirlo, el camino, la mayoría de las veces, no es cien por ciento recto como lo pensamos. Es por eso que me atrevo a contarte esta historia".












                                               I

San Diego California.  21 de marzo del 2002


   Me  convertí en escritora por esa genuina pasión que despertaron las emociones que siento al recrear mi propia historia y experiencias  vividas, ante el ferviente deseo de no perder mi identidad, pues sentía que me iba perdiendo  yo misma al revivir esa  otra cara de Daniel,  la que me atrapó sin treguas, ni diligencias, con esa mirada que como un mal presagio, me hablaba de la incertidumbre y la soledad insignes, junto a esa sonrisa  incomprensible para mí hasta estos días. Y ese claro dominio del español, mi idioma natal   Me pregunto si  los Nolits ,  ese grupo de maleantes y rebeldes sin causa,  son verdaderamente su familia, su lugar de origen como él los llama  y así me lo confirmó alguna vez, cuando las circunstancias  se pusieron a tope  y él sin razón aparente, siempre quería estar huyendo con la pandilla del Caníbal.
Aquella especie de sociedad secreta que durante algunos años Los ha sembrado el terror y la violencia en el desierto de mojave; la hermandad que  le ha abierto las puertas a Daniel a cualquier hora que él decidiera volver, como el hijo pródigo, sin hacer preguntas ni pedir explicaciones.  Como su más sagrada familia. Ya fuera donde se encontraran, y vaya que ellos andan por todas partes; tanto en Los Ángeles como en San Diego  o San Francisco.  Ese es su su secreto, o destino, porque yo  explicación no le encuentro ninguna. Pero  Daniel Mingus, “el único gringo que no habla inglés”, como así le llaman sus  camaradas y amigos, desde que lo conocen y saben que tiene más de la tercera parte del desierto de mojave bajo su posesión, y que por esa razón, las cosas se le han estado poniendo difíciles con los miembros de los "ganster´s disciples",  otra pandilla que merodea ahí cerca, lo traen entre ceja y oreja, dispuestos a jugársela  bajo un cielo azul turquesa que por momentos se torna gris con los consabidos tintes naranjas y  rojos del  atardecer.   Daniel  camina Junto al Xólotl, su compañero inseparable, y juntos y a instancias de sus compañeros esperan un grupo de mulas que está por llegar de tijuana. El Xólotl quienes algunos apodan también el bárbaro de los desiertos, se dirige a Daniel en el preciso instante en el que los tonos rojos y naranja del atardecer están a punto de ponerse violáceos y como no aparezca todavía el grupo, al que todavía le falta un día más de camino con sus consabidas noches, según les  informa su gran compa León Pérez el Gallo a través  del radio; le dice:  
     


—Hace frío man , vamos a darle duro a la weed que trajo el Caníbal  Estévez, dice él que está bien buena, le comenta el Xólotl mientras preparan una hoguera entre los dos y se sientan frente al fuego a atizarle duro por un buen rato en el  desierto  de Mojave: esa enorme bóveda oscura y sin fondo, como boca de lobo, tan fría  en   sus  noches , que los alberga en el misterio del silencio. Al Xólotl le sudan las manos desde que tiene uso de razón y ese siempre ha sido un gran secreto a voces entre sus allegados , situación que lo pone más triste que un jodido búfalo cuando llueve  y  se le nota en el opaco brillo que  refleja la noche de su mirada,  en el leve temblor de sus dedos que bailan mientras va enrollando el cigarro de mota que ahora está a punto de encender y las rápidas y ágiles  respuestas que le va dando a Daniel, a quien  solo le quema la ansiedad de seguirse atizando para volar, quiere olvidarse de su banalidad absurda, del hambre que  a estas horas le quema los intestinos,  de sus fuegos fatuos y de un montón de recuerdos como cadáveres olvidados   en el desierto  acompañados de  sentimientos de rabia y rencor que  lleva acumulados durante años y  que ahora le es imposible olvidar. En el fondo se siente muy mal, por eso ha encontrado en la droga un paliativo que le dignifica y le hace escapar, - aunque solo sea por unos instantes- al lugar donde siente que él pertenece, solo que, necesita fuerzas y las va a necesitar  mañana,  cuando quizá despierte en cualquier otro lugar, sintiéndose mucho más jodido,  sin fé y sin esperanzas. —¿Quieres más?   —  Le pregunta el Xólotl con la voz apagada, conteniendo la respiración para que el humo no se le vaya tan rápido  
 —No , capaz que se pone  loco el Caníbal  y nos revienta  la madre si no le dejamos algo,   contesta Daniel,   desde su muy personal y espesa cortina de humo. 
Locos andamos nosotros , man  (ríen, Pues qué pasó... ¿ya te pusiste  Hi  home boy?  , mírate nomás 
Shhh , se pone un dedo en los labios y murmura You too homie , también tu —dice con el semblante  pálido de tan mariguano que está,enciende un cigarro y  le responde tras una cortina de humo,
Ven acá homes,  lo llama haciéndole una seña con uno de sus dedos y se cruza de brazos conteniendo un poco más el frío, se voltea por completo hacia su compañero para preguntarle en un tono bien bajito, que le imprime un halo de misterio, en un idioma  que más bien  parece al spanglish, sin olvidar su inconfundible acento gringo.    
—¿ A qué hora llegar esas man?  Y el Xólotl le responde en un tono bien bajito como contándole un secreto.    —En unas horas man, no desesperes, 
—Ojalá no se las encuentre por el camino la border patrol man porque si no ni llegan... rien,   —Le responde el Xólot  sin suma preocupación que una de las chicas llamada Magdalena trae el radio y que El Gallo les va indicando el camino  pero  Daniel  ya se cansó de dar vueltas y observa el camino con el par de catalejos que saca a cada momento para estar pendiente del arribo del grupo de  mujeres. —¿Quiero decir ,amin ¿Por Qué ellas no vienen al amparo nuestro? —Pregunta el gringo con un tono humorístico y desenfadado,  que hasta  el Xólotl asiente con la cabeza pataleándose de risa ,  — Porqué no se han  topado con nosotros en el camino ,muy simple man.
— Jajajajaja,  eres bien divertido cuando fumas  esa mierda , me cae, —le dice y se tumba  al suelo junto a su compañero que  está  recostado junto al fuego  observando la tonalidad  de las llamas que pasan del azul al naranja hasta quedar  hipnotizados , en una noche apacible que los cobija y los adormece  bajo un cielo tapizado de estrellas . Se acompañan en el silencio y la soledad , Aunque ellos dos no tengan nada que ver físicamente entre sí, uno es güero y el otro moreno, el primero es un ciudadano americano que ha tenido como elección el idioma que trajo la inmigración a su país;  y el segundo es víctima de la inmigración de sus padres, al primero le han resultado las cosas más fáciles que al otro y tal vez ése el coraje del Xólotl, la rabia y la impotencia de sentir que Daniel en su país vale más que el Xólotl mismo , quien no se siente ni de aquí ni de allá, por sentir que carga su propia condena aunque pisen las mismas tierras polvorientas y provenientes de  aquel desierto californiano que alberga cactus, y matorrales  donde  dormita un puñado de  lagartijas que descansan silenciosas y anónimas  sobre los bordes de  las  rocas . Los he escuchado merodear en un sueño recurrente, aquellas regiones, en la  Ford F 150, conducida por Daniel y otras veces a pie,  cuyas sombras se extienden sobre las dunas  de  aquel desierto  que han invadido por completo y del que ya forman parte,  en el que   los veo cruzar las fronteras   para recibir a los inmigrantes,  sí , ese par de rufianes me dieron la bienvenida cuando llegué a este país con tan solo  mis pocas  pertenencias encima y sin  parentesco alguno que pudiera respaldarme en un país ajeno al mío. 

Debo agradecérselos, pues haya sido como haya sido , ya estoy aquí. Aunque de entrada el Xólotl jamás me cayó bien, con ese eterno lema suyo de  Primero tu familia, luego dios y al final tu banda,   aunque mueras por la banda porque con ellos tienes que cooperar que más bien lo condena y  a juzgar por  sus pantalones caídos hasta media nalga que le hacen enseñar los boxer´a rayas  haciéndolo ver mucho más vulgar de lo que pueda llegar a ser; junto al  exacerbado color moreno de su piel  cubierto de tatuajes en antebrazos y piernas y esas  enormes manchas negras  que sobresalen de sus extremidades como resultado de los estragos del sol.  Porta unos sucios huaraches con suela de llanta que ya mero se le  revientan del cuero a causa  de llevar ya  varios días caminando sobre los terregales del desierto,se le han partido los talones;  en contraste   con su compañero, quien  más bien  parece  un jaguar con el cabello café dorado,  y el sorprendente color Hazelnut de sus ojos,  que no paran de mirar de aquí para allá,  escondido  entre  yucas  y huizaches; está acostumbrado a moverse con sigilo,  con sus botas de montaña. Porta siempre  un paliacate sobre su cabeza, a veces naranja, a veces verde  y lleva siempre  un machete colgando tras la espalda con el que corta de vez en cuando los  hierbajos a su paso .El Xólotl camina tras de él como su sombra fiel,  tiene la idea errónea de que  “ como nació en los estados unidos” Daniel ya la tiene hecha,
 –  ¡Ja!..Si tan sólo supiera el pequeño  mequetrefe este , pensaría el gringo.

 El  Xólotl cree que sólo a él le pasan tragedias, diría Daniel, quien mucho menos  se imagina haber crecido en la pobreza y la marginación  junto a unos padres inmigrantes en los desiertos de Arizona y que  le ahogan tanto al jovencito, que ahora camina a sus espaldas y siempre en actitud de alerta, junto a él;  como la ignorancia de aquel que no ha querido darse cuenta que en realidad, nadie la tiene fácil y que todo tiene su precio aún estando en la banda —piensa el gringo, quien camina todos los días y a cada hora  junto al cadáver del pálido anhelo de querer  ser arquitecto algún día, ese día que nunca llegó porque para sobrevivir el joven terminó siendo un pirata cruzando los desiertos, por culpa de la negligencia de  su madre alcohólica que se volvió loca , tras la pérdida de su hermano menor, Daniel terminó siendo un niño criado por otras familias   y al amparo de éstas durante todos estos años, en los en los que ha tenido que crecer y hacerle frente a la soledad y la incertidumbre  de haber crecido así , sin disciplina, sin nadie que haya tenido la consideración de hablar con él para orientarlo, porque desde entonces   no ha aprendido sino a huir de un montón de situaciones incómodas y difíciles que incluso han llegado a resultar amenazantes para él desde su corta infancia.
  
—Bueno ya  platícame qué traes entre manos, a verrrr —pregunta Daniel, con suma curiosidad, arrastrando siempre la letra R  que francamente suena  chistoso cuando habla...  , sin darse cuenta de que ese conocimiento y comprensión del que él tanto se jacta hacia  su joven amigo,  se le disfraza de compasión algunas veces, sobre todo cuando el Xólotl  para estas fechas ya se acabó toda la hierba que había traído el Caníbal y  estaba en pleno monchis sacando de su mochila la comida  que logró confiscar ayer del Anthony's, uno de los comedores  para los homeless, gente sin hogar, a los que suele asistir algunas veces, sobre todo cuando la mayoría del tiempo el hambre es cabrona, y a pesar de llevar ya algún tiempo en la pandilla todavía no termina de identificar  los  mil rostros del Caníbal, quien  la mayoría del tiempo reacciona como si tuviera el síndrome de  personalidad múltiple, posee unas raras maneras de responder,  y siempre de distintas maneras, pero la mayoría siempre implacables. A Daniel si le entra el pendiente, sobre todo porque el Xólotl descansa sin preocupación alguna y sin  calcular   la bronca que se le viene encima con El Caníbal por distorsionar  las órdenes que ambos tenían de intercambiar la hierba y las mulas por armas.

 —Parece que vi una sombra allá tras las dunas man, pero no, no eran esas chavas ,que por cierto ya se están tardando man… —Dice ésto un poco nervioso ,  mientras destapa  una cerveza y Le extiende una a Daniel que se la toma de un solo trago y  al final hace un gesto contrayendo la boca hacia atrás, enseñando una hilera de dientes uniformes  pero  amarillos y con manchas de  tabaco.
— Tu no te azotes  , te dije que andan rondado El Caníbal con su perro nerón , a lo mejor tratarse de él, dice éste clavando su mirada café verdosa en la lejanía —Puede ser man...Pero la neta ya me está entrando  pendiente, entonces qué, ¿Seguimos esperando que lleguen las jóvenes perversas esas?...  —¡Ja!
— Daniel ríe y asiente, resaltando su fina y respingada nariz  y agrega :
    — Por supuesto que sí,  le dice entre risas   a su Brother del alma,como el Xólotl se refiere a él porque tiene bien fijo el recuerdo como un tatuaje entre ceja y oreja de cuando tuvo que desertar de la mara para no terminar ser deportado o puesto en control de corte por la propia banda, en el preciso momento en el que Los Nolis lo recibieron marcándolo con un tatuaje grande y doloroso en el pecho como una leyenda con el nombre de su nuevo hogar, aunque después lo saltaron para ver hasta donde era capaz de soportar la brutal golpiza que habría que aguantar en unos quince o veinte minutos, —¡Esas eran las bandas en aquel entonces! —Comenta a quien el miedo, la soledad, el abandono, el crimen, las drogas, el dinero y la traición  le han forjado un temperamento bastante inestable y muy perceptible a cualquier movimiento   condición que es tan persistente tanto en él como en el propio Daniel y tan obsesivo, al grado de que están siempre alerta. Ya sea en sus rondines por el desierto,  donde  asaltan a mano armada a los pobres inmigrantes que cruzan desde Tijuana y Baja California, o reciben la merca por parte de los mismos,  como en la ruinosa casa en penumbras donde habita la pandilla entera,  en aquel gueto perdido de Los Ángeles y de la cual  la clica ha hecho posesión y  donde la puerta  se abre  solo cuando es necesario y rápidamente se cierra de nuevo. El Xólotl ha permanecido con  ellos casi la mitad de su vida  desde que lo recogieron a los nueve años, y ya tenía órdenes de matar a cualquiera que perteneciera a  Los Nolis y que se cruzara por  su camino. Los Nolits son la agrupación principal más grande en los estados unidos , después de los mareros y los únicos rivales a muerte de la banda , directamente hereditaria  de la guerra Civil Salvadoreña que azotó aquel país durante doce largos años.
 Puros jovencitos que debido a la falta de trabajo y de educación , no encontraron otra opción que huir de su país y se agruparon en  guetos, organizándose  en las calles de  Los Ángeles en pandillas que aglutinaban adolescentes desubicados que ni siquiera hablaban él inglés, y cuya vida se desarrollaba en los guetos que iban invadiendo. Concluido el conflicto armado, muchos de estos chicos fueron deportados a su país de origen  más tarde, y apartados a  los barrios más humildes, donde comenzó la gestación de una guerra colosal,  un odio sin fronteras, que va creciendo sin menoscabar que aquella marginación producto de la deportación sólo los ha vuelto más  violentos y peligrosos de lo que ya son, y que dicha marginación los obliga a revelarse para reclamar un territorio y un color de piel propios,  es este odio acumulado a punto de explotar del que  el Xólotl es víctima y  un sobreviviente que además tuvo que aprender el inglés a fuerza de golpe y sangre, directamente  en las calles  para usarlo como puente entre las bandas . Daniel por su parte, se dio el lujo de aprender el español, sólo porque lo tenía al alcance, como el idioma que trajo la inmigración a su país, y como además sonaba bonito y le gustaba,  lo hizo muy bien, aprendiendo de principio solo las malas palabras,  como Pendejo, su palabra favorita, con la que la mayoría del tiempo se cotorrea  a Los gangster´s, una  de las principales bandas rivales de los nolis, formada por individuos de raza negra y que siempre le hizo la vida de cuadritos a los nolis, ganado territorio en la venta de drogas.   —¡Órale cabrones, bola de  pendejos, vamos a darle duro de una buena vez, no se me escondan changos!    —Dice un  Daniel  combativo, con machete en mano, quien se ha convertido en un ser particularmente bilingüe, y  le ha tocado moverse en un sitio donde todos quieren hablar y expresarse  en el idioma de Lincoln., desde entonces usa el inglés como intercambio en las calles de los Ángeles,  sólo para sobrevivir, cuenta y el español ha sido un golpe de suerte en su vida , para no ceder ante las exigencias por parte de una mara  cada vez más demandante. Los Nolis, no cejan, ni cejarán jamás sobre la cuestión territorial; ellos han sido durante décadas  y siguen siendo una pandilla de puros blancos, donde el Xólotl ,  quien en un principio fue aceptado por piedad, para que no lo asesinara la mara por traidor, pues era un morrito de escasos 9 años y ya  con órdenes de matar por aquel entonces. ¿ Y qué hizo después? — No había opción, cuando no tienes ya nada que perder  le entras a lo que tu banda ordene, dice el jovencito, balbuceando para sí mismo , al recordar los duros momentos de una niñez devastadora, y  cuyos recuerdos se le vienen encima,como jauría de perros, trastocando la fragilidad de  su memoria; a quien  ahora  es  el corre ve y diles, el office boy,  la mascota oficial  de una de las bandas de más extenso dominio en California.
 A estas alturas, cuando apenas está amaneciendo,y el firmamento es un panorama estelar, ellos aguardan escondidos como sombras tras de las rocas el cargamento que está por  llegar un  de Tijuana en unas horas. El Xólotl pone el radio cerca de su boca  para responder  —Aquí el Xólotl, cambio.
   —Aguarda man, me dice la ruca que andan perdidas, le dice el gallo, por el radio , deja les indico como llegar ,   —Entendido bato ,dice el Xólotl y cuelga. Voltea a ver a su compañero para comentarle lo que también este acaba de oír.
  —Dice El gallo que ya mero llega el  grupo de mamitas  que diga de mulitas,  que se llaman  Las Coquetas y que  vienen desde Tijuana como inmigrantes, van a pasar la merca del Caníbal como mulas  porque no tienen dinero pal coyote ,  la traen cruzando por el desierto   ¿ No te late el corazoncillo Jefe?  
—Y el Coyote somos  nosotros sospecho,  — Pregunta Daniel con preocupación porque sabe que ahí cerca puede anda El Caníbal,   con toda su locura a galope para no perdonarle la vida a cualquier advenedizo o advenediza que no logre llenarle el ojo,en todos los  sentidos , los viola , los mata, les corta genitales para dárselos al nerón su perro y asunto arreglado. 
 — Nice men , chido hombre  ¿ Las Coquetas ?  ¡Sound good !  Sonarme  también pandilleras, no sé porqué ... 
—  Sí lo son,  responde Xólotl con un gesto de sorpresa en su rostro  y agrega:  ten cuidado, Yo sé porqué  te  lo  digo…
—  Pues no las veo cerca,    —Comenta Daniel ajustando sus catalejos con los que mira en lontananza; lleva horas  preguntándole  todos los detalles a su joven amigo, quien fue el que hizo el trato con la banda de Tijuana. 
— ¿ Y a qué le tiran esas o qué? 
— ¿ Como que a qué le tiran pues que no van a traer la merca ?
—No digo...I mean,  ¿Si no hay alguna otra cosa que puedan hacer?
  ! Te roban la cartera en un santiamén!  Te aplican el dos de bastos y ni te das cuenta ¿ entiendes? Pues tú nada más  cuídate porque son bien ladronzuelas … 

—¿ Dos de bastos? … ¡What a Fuck! ¿ Qué jodidos ser eso man?  No mames quien te dijo eso...— dice, y agrega : Pues esas preciosidades  que me roben hasta el corazón si lo desean , comenta  Daniel con sorna,  quien no ha perdido el sentido del humor, a pesar de que el sol ya se ha puesto en lo alto y amenaza con clavarles sus  largas  espinas en la espalda y brazos. Daniel se ha puesto sus gafas oscuras y de paso sus  earphones con los que tararea una rola de los Stoner's , su banda favorita, sigue tranquilo ahí,   estudiando el paisaje,  sacando los catalejos de vez en cuando , está  a la espera de que aparezcan desfilando,  levantando polvaredas con su andar  felino y el montón de  curvas,  bien proporcionadas como se las imagina él , aunque la realidad pinte distinta porque Daniel está consciente del peligro en el que se verían implicadas si de pronto la Border patrol se enterara del grupo de jóvenes que viene surcando los desiertos, y donde francamente suena sospechoso,  verlos navegar  aquel desierto donde un encuentro con la border patrol, le toma unas cuantas horas  y cientos de balas y dólares a la banda , intereses creados,  — murmura él, puro business,  negocios, señala , aunque por otro lado   le guste escapar mentalmente, evadirse sólo por el puro gusto de hacerlo con los ojos y la víscera  del corazón bien abiertos ante cualquier corazonada.  El Xólotl en el fondo lo admira y como  no alcanza a comprender  muy bien  lo que pasa por su cabeza,   pues el gringo es muy hermético de por sí,  hace su típico  gesto de desaprobación, cuando  no entiende nada,  tuerce los ojos como un  pendejo  poniéndolos en blanco y alzándolos al cielo, mientras menea la cabeza con desenfado y lanza un suspiro para incorporarse de la  terracería donde ha estado tendido cual si fuera un lagarto: boca abajo y con los tobillos y pies flexionados hacia arriba. El inmenso calor que oscila entre los 40 y los 43 grados centígrados durante el día  los agota al punto de no poder avanzar mucho en ocasiones.  
— ... Aguarda man..¿Donde dejaste la troca? — Del otro lado de las dunas, ¿Por qué? — pregunta Daniel,
— Tenemos que volver, a ver si aparecen estas niñas por aquel lado,  aunque  déjame explicarte que no  son  éstas las típicas modelos a las que estás acostumbrado  ver me cae , le aclara el Xólotl. Quien sabe si nos llegue con defecto la mercancía…
—  Don’t worry, Tu no tienes  que explicarme nada man, ¿Acaso piensas  que jamás he visto un mexicano o qué ?     —Le dice  Daniel con sorna y cruzándose de brazos, portando  esa extraña sonrisa  a lo George Washington,  su compatriota , el que  sale en el billete de un  dólar,   y que deja ver en detalle toda su fisonomía de gringo, los enormes dientes de conejo que sobresalen  de esa fina y delgada hendidura oval de sus labios que termina en una sonrisa siniestra , incluyendo el montón de arrugas que se le forman al derredor de los ojos, las llamadas patas de gallo que en él lucen de lo más sexy, y le recuerda a su joven compañero  de andanzas  que ama los tacos y ese arroz tan esponjado y tierno con frijoles refritos y milanesa de res, todo esto junto a una coca cola bien fría   que  anhela comer de vez en cuando, porque es su plato favorito y solo lo sirven  en los pocos y verdaderos restaurantes mexicanos que hay en San Francisco, lo demás es puro tex -mex,  puro trash...   — Bueno ya párale que me está dando hambre   —dice  el Xólotl
  —¿ Otra vez?  ¡Shit!
Daniel levanta la vista al cielo, ese cielo del desierto casi color turquesa , durante el día y observa los helicópteros  de la border patrol que se pasean con el objeto  de  arrestar a la mayoría de los  inmigrantes que cruzan todos los días por ese desierto cuidando de no  llegar a ser vistos por los que andan hasta por los aires, con sus helicópteros que pasan por ahí muy seguido , esas aves de rapiña mecánicas , dice y extiende un brazo hacia el cielo como saludando. Y se dirige a su compa del alma para decirle:

—  Oye como que a esta sodita le falta  piquete, insisto  —Dice Daniel, cambiando la conversación  y se apura a sacar la  pacha de bourbon que siempre lleva  oculta en  las bolsas frontales de su hoodie color negro que  francamente le queda  nadando , la cual no se quita ni un momento, ni siquiera  cuando el calor ahoga,  de modo que le protege del frío durante la noche  y  ese sol de la tardes que penetra y le parte la piel  .  Ahora que se siente más aliviado  y ahora más animado quiere seguir platicando con su somnoliento compañero, cuando ya pasan de las tres de la tarde  y  el adolescente se vuelve  frente a  Daniel  quien no tiene todavía más allá de los 30 años ,ha vuelto a echar una rápida ojeada, han estado dormitando y checando con su par de instrumentos  cada lapso de tiempo ,  hasta que  un crujir de pasos a lo lejos , los despierta por completo y los pone en guardia a ellos que habían estado descansando sobre  unos cartones y un montón de cobijas que  semejan una pequeña isla, una alfombra mágica, ... ¡Caray! ¿Qué tal? 
Se levantan inmediatamente para ver el espectáculo . Han comenzado a  tallarse  los ojos somnolientos  para darle la bienvenida al grupo de jóvenes morenas e inmigrantes  que acaban de llegar y están paradas ahora  frente a ellos  sedientas, sucias, desaliñadas , sudorosas – ¡y con un aliento de la shit !  – Dice el   Xólotl quien se les queda mirando ensimismado hasta que  Magda, la que parece ser la líder del pequeño grupo,   se quita uno de los zapatos tenis  que  trae  puestos y le asesta un golpe  con la suela de goma en la cabeza como para terminar de despertar  al joven y le advierte:— Aquí nos dejó el helicóptero  , nos acabamos de bajar pendejo ¿ como la ves?
  El Xólotl voltea a ver al gringo, quien también las observa divertido  y con la boca abierta, más bien sorprendido ante la posibilidad de ver tantas mujeres jóvenes juntas cuya piel café está muy a tono con el espectáculo desértico y queda ensimismado observando aquel grupo de  advenedizas  de arriba a abajo, particularmente  a la mujer que luce ataviada de un montón de ropa que lleva sobrepuesta de su propia ropa, la joven luce estrafalaria con todos esos colores incombinables  además de que a leguas se ve que se viene asando  con todo ese  ensamble de blusas de  múltiples colores que la hacen ver más voluminosa,incluyendo de la falda que trae encima de los pantalones de mezclilla.  Tiene el  cabello negro de donde  pende una gran cola de caballo que le llega hasta la cintura, de aquella piel color canela que brilla aun más con los rayos del  sol   y trae los tenis completamente cubiertos de tierra ya  bien gastadas  por la caminata.

 — ¿ Tienen agua ?  Les pregunta , que viene a punto  ya de echar el bofe junto con sus otras compañeras  y Daniel comienza a aventarles unos botecitos  de ozarka  que va sacando de una hielera ligera color blanco  tanto a ella como a sus amigas, un montón de jovencitas que no deben andar entre  los dieciocho y veinte años,  los van  cachando con sus manos  para prender  sus bocas  de forma automática  al tan anhelado  líquido  en estos momentos en los que  lo único que les  importa   es calmar la sed. 

—Pero siéntense, dice el Xólotl, pásenle a lo barrido –agrega con sorna y Magda, que  acaba de entender el sarcasmo,y cuyo rostro se distiende en tan pocos segundos, pasando de la austeridad y la tristeza, ahora se parte  de risa hasta desplomarse  por completo en el suelo, situación que le dura tan sólo uno segundos porque  poco después su rostro comienza a ponerse rojo, por el calor, como si quisiera darle salida a toda esa   mezcla de emociones que se han apoderado de ella tan repentinas , que su rostro termina adquiriendo  un rictus de tristeza absoluta que la tira al suelo  y abandonada al llanto y que desconcierta tanto al gringo como a  sus demás compañeras, quienes  estupefactas a mirarse entre ellas sin saber que poder decir ante la reacción de la joven .  —Gracias por el agua , —voltea para decirle a Daniel.
 —¿Quieres más?   pregunta éste , completamente desconcertado  sin entender de momento el llanto de la muchacha y el espectáculo de catarsis del que acaba de ser partícipe.  

—Sí gracias dice la joven y cacha el bote de plástico  y se vuelve a prender de él inmediatamente, ,anda tan jodida físicamente ,  que ni siquiera se ha percatado de que Daniel le está hablando en español  y  comienza a aventarles más botes de agua ozarka a las otras chicas  con una sonrisa divertida  ante el hallazgo de darse cuenta de que en realidad, todas son bonitas y chaparritas a excepción de Magda y Gwendy que  aunque son un poco más delgadas, difieren bastante de  las grandes modelos que en un principio él imaginó; pero todas eso sí , ese sol incesante del desierto les ha tostado la piel al grado de que   color canela que le ha gustado tanto a Daniel y que  a ojos vistos , contrasta bastante con su piel blanca  de tono lechoso, que todavía conserva él a pesar de los  incesantes rayos del sol, a juzgar por la multitud de tatuajes que revisten sus antebrazos , espalda y pecho.  —Vaya gracias, de veras que tu amigo es más avispado que tú,  —comenta Magda un poco más repuesta y con una sonrisa que se le dibuja a medias en el rostro.
— ¿ Cómo te llamas güero ? Le pregunta al gringo, mirándolo a los ojos, convencida de que esa apariencia mundana que impera en Daniel en todo momento , de  sus ropas  aunque un tanto raídas, pero aún así de marca banana republic,  del color blanco de  su piel y los ojos de jaguar que han comenzado a cautivarla  y ese color castaño claro de su pelo y que a ella le  huelen a ese "american dream" que representa  el ideal de todo lo que ella ha venido persiguiendo, de todo lo que ella anhela y por lo cual ha tenido que pagar un precio enorme al  tener que cruzar ese monstruoso desierto.
— Daniel, me llamo Daniel Mings , le dice ¿ Y tú?  —Pregunta éste con curiosidad y una sonrisa enorme con dos pequeños hoyitos de lado a lado , con la  que demuestra que ha descubierto algo nuevo que le fascina.
— Me llamo Magdalena Gómez Blanco…. ! Ah hablas español güero ! Wow  qué bien , dice Magda , quien recién se acaba de dar cuenta de que Daniel le ha estado hablando en español todo este tiempo ….
—!Bingo! Dice el Xólotl haciendo un movimiento negativo de cabeza acompañado con su típico gesto que consiste en  torcer los ojos como un pendejo, ponerlos en blanco y elevarlos  hacia el cielo, pero esta vez amargado y envidioso, se aparta donde  las amigas de Magda y los deja platicando solos.
— Very long... Está muy largo, le dice Daniel meneando la cabeza hacia ambos lados.
—¿Verylón qué ?— Pregunta Magda .
—Tu nombre, le dice Daniel, es  muy Largo.
— Achis ¿ a poco sí ?— Le responde Magada sin comprender ni que fregados querrán decir todas aquella palabras que el gringo le ha estado lanzando en inglés desde que llegó.
—¿ Qué tal Meg? ¿ Se te hace bonito ?
— Me Gustaría que mejor lo dejáramos así por el momento, le dice la joven que se siente tan cansada que no  da para más.
 —Bien chicas ¿ Necesitan algo más?  —Pregunta  el Xólotl perdiéndose con el grupo de las  ocho  jóvenes restantes  que lograron llegar  junto con Magdalena Gómez-Blanco. La Nena  , una de ellas , lamentablemente murió de deshidratación en pleno desierto, no aguantó el ritmo del cruce , y la tuvimos que abandonar  a su suerte ,  porque se nos había quedado atrás y tuve que retroceder para ver que estaba sucediendo con ella y para cuando llegué , ella agonizaba , me dijo que le siguiéramos adelante , que  ya no podía acompañarnos pero que en espíritu seguía con nosotros , porque ése había sido nuestro sueño desde niñas , me dijo , luego , ...aaaayyyyy , la chava se retuerce en un lamento doloroso y profundo.   Luego se me hizo bien feo dejarla ahí tirada a su suerte,sin vida en el rostro . —Explica Magda entre lágrimas , que además la dejó en cueros porque eso sí, —venía estrenando ropa la muy jija de su madre, como si fuera a ir a París, siempre fue bien  sangrona ¡ la hija de su ! y pues yo no iba a permitir que se desperdiciara con un cadáver,   así que la desmanteló por completo y es la ropa que ahora lleva sobrepuesta, por eso del  grupo de diez muchachas  que salimos originalmente ya  solo quedamos nueve : La Muñeca, yo,   wendolín González , Lulú,   Librada , Huicha , Nina, Estefanía …. Ah ! y Maruca. ! ¿ Donde estás mujer ? Magda voltea para ubicar a su compañera entre  el reducido grupo y al identificarla la abraza. — !Uff¡  Dice el Xólotl con un tono de compasión en la mirada qué terrible situación. Daniel quedó impresionado con la noticia y con los ojos como platos, acaba de comprender sin embargo, las reacciones de Magdalena ,  aunque no sin justificarla,  en estos momentos no sabe qué hacer ni qué decir el que hasta hace unos  momentos estuvo exigiendo que la mercancía se entregara  completita, ya  no le queda nada por decir y solo se mete las manos a  la bolsa de su chamarra y durante  un silencio sepulcral que dura alrededor de cinco minutos y que se ha apoderado de la escena de inmediato y en el que  Daniel enciende un cigarro y se queda pensativo,  mirando al grupo de jóvenes , encontrando alguna escusa para cuando  el Caníbal  le pida cuentas, mientras tanto observa  de arriba a abajo aquel pequeño grupo de jóvenes sobrevivientes,en el preciso instante en el que todo se detiene silencio como bóveda infinita  las chicas sólo voltean a mirarse entre sí ,  asustadas, saben que hay un problema, que  falta entregar la droga que se quedó dentro del ahora olvidado cadáver  nueva realidad , ni  la enorme maquinaria de la cual han sido  víctimas y que se les vendrá encima, se sienten intimidadas por  la mirada del gringo hasta que  la Gwendy rompe el silencio para preguntarle :    
—  ¿ Te laten mis amigas ?Pregunta con una sonrisa entre pícara  y siniestra . Y agrega,  sin que nadie le pregunte  que de todas, sólo ella se dedica  a la puteada y  las demás compañeras  son carteristas. 
—¿ Ah sí? Pues de entrada me lates tú, —le dice  ¿como ves?  Y el gringo canalla le hace un gesto con la cabeza, que allá detrás de la troca y Gwendy asiente sumisa y camina hacia allá desabrochándose los pantalones. Xólotl se acerca a Daniel y le hace un gesto rápido de manos  y Daniel le responde con otro en el que le advierte  está molesto , — No manches man …. le dice el Xólotl  en voz muy baja. 
— Daniel insiste en que alguien tiene que responder por la droga que falta. —  Estas chavitas tienen que defecar la mercancía y después ya veremos ¿ Entiendes ?—Sí pero va a haber que llevarlas al Gueto y conseguirles ropa y comida y que se bañen las condenadas ¿ No las hueles  ?
 —Ser Ernesto o yo, ¿ What do you choice? Qué elijen, le dice Daniel dirigiéndose  hacia donde está la  Gwendy esperando.
 —Son fregaderas, ¿ Y qué no me va a tocar a mí nada eh ?  —dice el Xólotl herido y cruzándose de brazos volteando para ver al grupo de jóvenes que esquivan su mirada en esos momentos en los que la situación tiende a tornarse álgida   —Pues elije,  —dice Daniel, quien levanta y extiende  una mano hacia  la distancia, mientras se monta a la  Gwendy ahí, a la intemperie y ala vista de sus demás compañeras , sin importarle lo que ellas piensen, Las chicas  están aterradas y avergonzadas, se miran entre ellas nerviosas, la Librada ha comenzado a llorar gimiendo de  de dolor y pena ante semejante atropello .  Daniel le ha pedido  que se calle, amenazándola con darle  también su merecido.
—Tener que terminar dándoles a todas. —dice el güero con una sonrisa horizontalmente perversa.   



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